Podría ser el momento de actualizar su plan de bienestar: Descubra por qué

A lo largo de la pandemia de COVID-19, hemos aprendido mucho sobre los efectos que tiene el COVID-19 en la salud física, pero ¿qué pasa con la salud mental? En honor del mes de mayo siendo el mes de la salud mental, hemos analizado cómo afecta la pandemia a la salud mental y qué podemos hacer al respecto.

¿Qué hemos aprendido durante el año pasado?

El hecho de soportar más de un año de pandemia de COVID-19 nos ha enseñado mucho sobre las brechas en el tratamiento, la accesibilidad y la brecha digital. En el Mental Health Center of Denver, nos hemos esforzado para abordar esas brechas tendiendo puentes entre nuestros servicios para alcanzar a las personas allí donde se encuentran.

 “La mayor tendencia que he observado durante la pandemia es el aumento de la accesibilidad”, dice la gestora de casos clínicos Tonoa Manuel. Gracias a la rapidez con la que nos hemos adaptado al uso de los servicios de telesalud, puedo alcanzar a las personas donde están y prestarles servicios, lo cual es ENORME. Al ofrecer servicios de diferentes maneras -tanto digitales como presenciales- creo que esto nos permite satisfacer mejor las necesidades de nuestras comunidades”.

Ahora sabemos que cuando los servicios de salud mental están disponibles tanto en persona como a través de la telesalud, las personas tienen un mejor acceso y están más comprometidas. Faltan a menos citas y están más motivados para alcanzar sus objetivos.

También sabemos que la pandemia ha afectado mentalmente a las personas de forma negativa. Muchas personas sienten fatiga de compasión, trauma vicario, aislamiento social y estrés económico. Cuando observamos estas tendencias hacia el malestar, crear un plan de bienestar o adaptar el que se tiene puede ayudar.

Adapte su plan de bienestar a su situación actual

Un plan de bienestar es todo lo que hacemos para mantener nuestro bienestar. Hacer ejercicio, comer alimentos nutritivos, dormir lo suficiente, socializar con los seres queridos, acudir a un terapeuta… estas cosas contribuyen a nuestra salud general y crean nuestro plan de bienestar cuando se juntan.

La pandemia afectó a la forma en que abordamos nuestros planes de bienestar individuales. No sólo cambió la logística de cómo hacíamos ejercicio, cocinábamos y pasábamos tiempo con la gente, sino que el trauma constante de vivir una pandemia causó mucho estrés añadido. Para muchas personas, ocuparse de su bienestar era como tratar de llenar una taza rota. Por mucho que intentemos llenar en una taza rota, el líquido se escapa de todos modos, y más rápido que si la taza estuviera entera.

 “Cuando pensamos en cambiar nuestro plan de bienestar, tenemos que recordarnos a nosotros mismos: ‘Lo que solía funcionar para mí ya no funciona. Las cosas que hacía en el pasado funcionaban en aquel momento, pero ahora no. Entonces, ¿qué puedo hacer para modificar mi plan de bienestar?”. Esto me da permiso para cambiar y hacer algo diferente”, dice el Director de Servicios Clínicos Steve Fisher.

Tómese un tiempo para pensar en cuáles son sus necesidades actuales y cómo puede actualizar su plan de bienestar para adaptarlo a ellas. Su plan está personalizado para usted: lo que funciona para otra persona puede no ser lo más adecuado para usted. Mientras adapta su plan a lo que necesita ahora, recuerde ser amable consigo mismo. Si necesita apoyo, le animamos a que consulte You@YourBest, donde encontrará herramientas y consejos para impulsar su bienestar.